Rincón del Espiritu

PAPA JUAN PABLO II:…

 

** “La Iglesia… instruida por la palabra de Cristo, partiendo de la experiencia de Pentecostés y de su historia apostólica, proclama desde el principio su fe en el Espíritu Santo como Aquel que es dador de vida. Aquel en el que el inescrutable Dios uno y trino se comunica a los hombres, constituyendo en ellos la fuente de vida eterna”.

 

** “Convirtiéndose en <luz de los corazones>, es decir, de las conciencias, el Espíritu Santo <convence en lo referente al pecado>, o sea, hace conocer al hombre su mal, y, al mismo tiempo, lo orienta hacia el bien. Merced a la multiplicidad de sus dones, por lo que es invocado como el portador de los <siete dones>, todo tipo de pecado del hombre puede ser vencido por el poder salvífico de Dios. Bajo el influjo del Paráclito se realiza, por tanto, la conversión del corazón humano, que es condición indispensable para el perdón de los pecados. Sin una verdadera conversión, que implica una contrición interior, y sin un propósito sincero y firme de enmienda, los pecados quedan <retenidos>, como afirma Jesús, y con El toda la tradición del Antiguo y del Nuevo Testamento”.